Uno de los comportamientos más comunes que notan los tutores es el rascado excesivo. Lo primero que pensamos es: “¿serán pulgas?” Y sí, a veces lo son.
Pero también hay otras razones igual de importantes que pueden estar afectando la piel o el bienestar emocional de tu perro.
Aquí te comparto las más frecuentes.
1. Alergias ambientales o alimentarias
Las alergias son una causa común y creciente en perros. Pueden reaccionar al polen, al polvo, al césped, o incluso a ciertos ingredientes del alimento. Si tu perro se rasca después de salir al parque o al comer algo específico, esta podría ser la causa. Suele venir acompañada de enrojecimiento, granitos o lamido constante de patas.
2. Piel reseca o irritada
El clima frío o seco de Bogotá, así como el uso excesivo de baños con productos inadecuados, puede resecar la piel del perro. Esto genera descamación, caspa y picazón. La solución está en usar shampoos con ingredientes naturales y mantener una rutina de hidratación con productos especiales.
3. Cambios de clima o humedad
Los cambios bruscos de temperatura también pueden alterar la piel de tu perro. Un ambiente muy seco en interiores o una alta humedad puede favorecer hongos o bacterias. Revisar sus espacios de descanso y ventilar adecuadamente puede ayudar.
4. Estrés o ansiedad
¿Sabías que los perros también somatizan el estrés? Algunos desarrollan rascado compulsivo, lamido excesivo o se muerden las patas. Esto puede deberse a aburrimiento, separación prolongada o falta de estímulo mental. Juguetes, paseos, rutina y compañía son clave.
5. Shampoo inadecuado o exceso de baño
Bañarlo muy seguido o con productos no aptos para su tipo de piel puede alterar el equilibrio natural y causar más daño que beneficio. En Doglamour usamos fórmulas suaves, hipoalergénicas y adaptadas según raza y necesidad.
Si tu perro se rasca mucho, no lo ignores.
En Doglamour revisamos su piel y usamos productos seguros que cuidan su bienestar desde la raíz.
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